Textos mágicos en la Antigua Grecia (I)

22.08.2017

Muchas personas piensan que la magia ha existido a raíz de la aparición de la novela y de la literatura fantástica, cuyo auge se está dando en los tiempos contemporáneos. Pero todos están equivocados porque la magia ha existido desde que el hombre empezó a buscar sentido a su propia vida y, cuando veía lo que sucedía a su alrededor, se hacía preguntas sobre cómo se formaban las tormentas y quién tenía el control de los terremotos. Durante muchos siglos y en los primeros comienzos de su aventura como recolectores y nómadas, los humanos se han congraciado con los espíritus de la naturaleza, nombre que el cazador puso a las almas de los animales y que debía respetar para que no se volviera contra uno mismo, y ha buscado su favor a través de numerosos sacrificios, fabricando estatuas a las que venerar y conjuros, o hechizos, con los que protegerse ante lo que denominaron como espíritus malignos.

En la Antigua Grecia, se tenía un gran culto hacía las deidades olímpicas y esto iba de la mano con las actividades que realizaba en el gobierno de la ciudad. El Estado se encontraba en consonancia con los cultos de las polis, ciudades, y la religión era considerada un pilar fundamental para la vida pública. Realizaban sacrificios en los que se leía los diferentes órganos para conocer la suerte o desgracia de uno, también se tenía especial respeto a los oráculos, eran aquellas personas que realizaban revelaciones oníricas o comunicaciones proféticas directas que consistían en conocer los hechos futuros por medio de la comunicación mantica con una deidad. Actualmente se conoce poco la forma en que estos médium u oráculos tenían conversación directa con la divinidad o eran capaces de saber lo que ocurrirá en el futuro.

Tenemos constancia de que la literatura mágica forma ya un sistema pleno que tiene una extensa vida, cuya existencia más antigua es la del papiro mágico primigenio datado en el siglo I a.C. y que continua en el siglo I d.C. Pero hay que destacar que la gran cantidad de papiros encontrados con prácticas mágicas, recopilados en el archivo PGM, y que pertenecen a los siglos III y IV d.C.

«Si trazamos un gráfico para determinar la representación cuantitativa de la literatura mágica entre los siglos I y VII d.C., veríamos que la curva se eleva bruscamente hasta el siglo IV, donde alcanza su punto máximo, para descender hacia el siglo V, VI y VII que están representados por un material escaso y de valor insignificante». Introducción de José Luis Calvo Martínez y Mª Dolores Sánchez Romero, 1987.

«Juliano quiso restaurar el culto y costumbres del paganismo sazonados con el pensamiento neoplatónico. El más notable representante de la Escuela por aquel entonces, Máximo de Éfeso (...), el cual es más bien un mago que un filósofo». Introducción de José Luis Calvo Martínez y Mª Dolores Sánchez Romero, 1987.

Encontramos numerosos papiros cristianos con referencia a amuletos del siglo V-VII d.C. Hay mucha sustitución de los signos mágicos por los anagramas cristianos: la imagen del pez con las letras griegas iota, ji, fi, ypsilón y sigma, en otros aparece el crismón o simbología utilizada por los cristianos más arcaicos. También, como se verá más adelante, son numerosas las referencias a los ángeles y arcángeles cristianos, a los cuales se les pide asistencia o invocación para que auxilien al mago y le beneficien es lo que más desea. En los papiros veremos invocaciones a las deidades diurnas y nocturnas griegas, nos referimos al dios sol, Helios, y la diosa de la luna, Sémele, como garantes de la buena fortuna y dioses supremos que benefician a los humanos que tienen su favor.

En los papiros mágicos no encontraréis un único método para hacer un hechizo o conjurar un espíritu benévolo, ni tampoco un único propósito para que un ángel baje a asistir al mago. Tampoco habrá un único sacrificio que hacer para que la divinidad preste la debida atención. En PGM encontramos gran variedad de prácticas, desde aquellas que son complejas a unidades sueltas; comprendidas en este grupo están las plegarias o los amuletos, pasando por otras más simples por el hecho de carecer de algunos de los componentes más habituales encontrados en los textos. Las prácticas encontradas en los manuscritos son muy variadas y cada una tiene un objetivo que requiere una determinada de forma de realizar. Habrá prácticas instrumentales para el mago y otras para atar a un démon que cumpla lo que el mago le pida. Las hay evidentemente para conseguir bienes externos en las que se indica «para todo fin».

También tenemos las prácticas de lecanomancia, donde el médium cae en trance mirando fijamente las figuras que forma la llama y aparte del efecto de la salmodia del mago.

Unos ejemplos de éstas son papiros como:

Conjuro a la Osa Mayor para todo fin mágico.

«Te invoco a ti, la fuerza más grande en el cielo (...) Escúchame, Helios-Fre, la sagrada fórmula, tú que sostienes el todo (...) eumen meni kēdeua kēpsēoi» (los deseos)». Papiro IV, XI.

Entre las prácticas de licnomancia hay dos métodos: comunicación mántica con la divinidad a través de una lámpara, de visión onírica con ayuda de la lámpara, a cuyo fuego se invoca como divinidad para que envíe un sueño nocturno. Aquí entra en juego la creencia de los griegos en que la divinidad utilizaba los sueños para enviar advertencias o visiones del futuro para prevenir a los humanos.

Práctica de licnomancia o vaticinio por mediación de una lámpara.

«Visión directa. Fórmula de la comunicación que pronuncias primero hacia la salida del sol; después, sobre la lámpara, la misma fórmula que se recita primero cuando ejercitas la adivinación (...). Fórmula: «Os saludo, dragón y león poderoso, principios naturales del fuego; (...); dime que sí, te suplico, porque yo nombro los símbolos místicos: (vocales), Marmarauot, Laïlam. (...), y profetízame sobre aquello que te pido por medio de la visión de la licnomancia, a través de la cual actúo yo, fulano (vocales)». Papiro IV, VII.

Algunos magos realizan el método de la hidromancia, que busca la comunicación mántica con la divinidad a través del agua de un plato o en una vasija, generalmente de bronce, que puede llevar escritos determinados signos en el fondo.

Fialomancia con un plato de Afrodita.

«Obtención de un oráculo por medio de un plato de Afrodita. Después de purificarte durante siete días, toma un plato blanco y llénalo de agua y de aceite de oliva; primero, escribe en el fondo con tinta de mirra: ēioch chpha, elampsēr zēl aeēïouō (25 letras), y en la base exterior: Taquiel, chthoniē, draxō (18 letras), (...). Repítelo tres veces. Debe estar en el suelo; y, mirándolo fijamente, di: «te invoco a ti, la madre y señora de las ninfas ilaouch obriē louch tlor; ven, luz sagrada, y dame una contestación mostrándome tu hermosa figura.». Papiro IV, XXVIII.

Las llamadas prácticas de sometimiento buscan hacerse con el control, por parte del mago, de los espíritus para que hagan trabajos por él o consigan el amor de la muchacha o muchacho, aunque no se especifica si es mujer u hombre, que aman.

Práctica maléfica de encantamiento mágico de un enemigo o de una mujer.

«Toma un papiro hierático o una lámina de plomo y un anillo de hierro; coloca el anillo sobre el papiro y con un cálamo dibuja el borde interior y exterior del anillo; (...) «Que su mente quede atada para que no haga tal cosa (...) Mientras pinchas signos mágicos con el cálamo y realizas la atadura, di: «Yo encadeno a fulano a tal cosa: que no hable, que no se oponga, que no diga nada en contra, que no pueda mirarme de frente ni hablar contra mí, (...). Si se trata de una mujer: «para que no se pueda casar con fulano» (tu deseo)». Papiro V, VII.

Práctica de sometimiento general de hombres y mujeres.

«Consejero Eros. Realización de Eros, dedicación y preparación. Él lleva a cabo estas prácticas y el envío de sueños, provoca insomnio y se diferencia de un demon malo si lo tratas rectamente y purificado (...). En el primer día, cuando le hayas hecho las ofrendas sobre la mesa y lo hayas adornado, como está prescrito (...). «Te invoco a ti, el que está en la hermosa cama, el de la casa deseada (...)». «Ven a mí, tú, el señor del cielo que resplandece sobre la tierra; (...)». Papiro XII, XXI.

Durante todo el presente artículo hemos encontrado diferentes prácticas que realizaban los griegos, los egipcios, los latinos, y posiblemente aquellos primeros cristianos para conseguir su fin y obtener un beneficio de lo que realizaban. Muchos conocemos las distintas cazas de brujas, en especial la que realizó la Iglesia contra los herejes y todos aquéllos que presuntamente realizaban hechizos promovidos por el demonio o los espíritus malignos. Sin embargo, mirando los años de historia que lleva el ser humano en nuestro planeta, en ningún momento se ha dejado de lado las prácticas mágicas con cualquier objetivo. E incluso en la actualidad, muchos de nosotros pensamos que hay espíritus malos y buenos, que las almas de algunas personas se han quedado con nosotros para guiarnos, buscamos la suerte en los tréboles de cuatro hojas, en las imágenes de los santos o mártires, en los libros sagrados de las diferentes religiones que tenemos en nuestro mundo.

Todos seguimos preguntándonos por qué hay milagros en el mundo, o cómo una persona con cáncer puede sobrevivir y otras no. Seguro que muchos científicos dirán que es posible a los tratamientos y a los avances medicinales que siguen surgiendo a cada día. Pero también otros piensan que es debido a las diferentes divinidades y al destino que tenemos cada uno en este momento que nos toca vivir. Todavía podemos preguntarnos por lo que ocurre en la Tierra y lo afortunados que hemos sido por vivir en dónde vivimos, sin embargo, seguimos pensando que hay magia a nuestro alrededor, también la vemos a diario en las novelas que tratan el género de la fantasía o en los textos antiguos de magia, por lo que la magia no ha muerto y estará con nosotros mientras sigamos siendo como somos en nuestra naturaleza.

Ignacio Povedano Selfa - ignacio.povedano305@gmail.com

Bibliografía: 

Calvo Martínez, J.L. y Sánchez Romero, M.D. (trad.) Textos de magia en papiros griegos. Editorial Gredos, Madrid, 1987
Fernández Marcos, Motivos judíos en los papiros mágicos griegos, dentro de Religión, superstición y magia en el mundo romano, Encuentros en la Antigüedad, Dep. Hª antigua Univ. Cádiz, 1985
Luck, G. Arcana Mundi: Magia y Ciencias Ocultas en el Mundo Griego y Romano, Gredos, 1995